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La empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), de mayoría estatal, aplicó un aumento en los precios del combustible a partir de este jueves. La suba por litro sería de entre $21 y $24, dependiendo del tipo de combustible.

El último aumento de precios de YPF databa del 29 de abril, a pesar de que la petrolera había anunciado un congelamiento hasta mediados de mayo: el litro de nafta súper costaba $2.070; el de infinia $2.240; y el de infinia diésel $2.334.

Fue el presidente de YPF, Horacio Marín, quien anunció en redes sociales que a partir de este jueves 14 de mayo habría un ajuste del 1% en los surtidores de YPF tras “un análisis detallado de las condiciones del mercado y las variables de oferta y demanda”.

“Continuaremos aplicando el sistema de ‘buffer de precios’ por hasta 45 días adicionales, con el propósito de no trasladar sobresaltos en el surtidor. Durante este periodo, desde YPF no trasladaremos a los consumidores el impacto de fluctuaciones bruscas en el precio internacional del petróleo (Brent), manteniendo sin restricciones las demás variables que componen el precio, tal como se ha hecho en el periodo anterior”, expresó Marín.

Y explicó: “Mediante el sistema buffer de precios, se estableció la creación de una cuenta compensadora que, al finalizar el periodo estipulado y una vez concluido el conflicto en Oriente Medio, en YPF mantendremos constantes los precios de los combustibles para recuperar, durante el tiempo necesario, el ingreso diferido originado por no haber incorporado el impacto de las variaciones en el Brent durante este tiempo”.

“Continuaremos aplicando nuestro sistema de micropricing que nos permite maximizar rentabilidades en función de la oferta y demanda, estableciendo precios diferenciales por franjas horarias, corredores y zonas geográficas. De esta forma, reiteramos nuestro compromiso honesto y moral con todos los consumidores, preservando la demanda en un contexto de libre mercado sin perder rentabilidad ni generando perjuicios a nuestros accionistas ni a nuestros clientes”, cerró el director de YPF.

Así las cosas, el Gobierno, a través de la petrolera, intenta poner un parche para que la suba no sea tan brusca. No obstante, Marín advirtió que el incremento del 1% que rige desde este jueves es “apenas un paliativo”.

El buffer de precios, también llamado “amortiguador”, se aplicó por primera vez a partir del miércoles 1° de abril frente la contracción del consumo de combustibles. Como esta herramienta se extendió por otros 45 días, hacia fines de junio la compañía evaluará de qué manera incorporar los incrementos al precio en caso de que ocurran en un escenario de guerra y volatilidad en los mercados energéticos internacionales.

Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, la suba en los surtidores argentinos fue cercana al 25%. Las complicaciones para transitar el estrecho de Ormuz –por dónde pasa el 20% del petróleo y el gas a nivel mundial–, las restricciones en los puertos iraníes y la falta de acuerdo entre las dos naciones volvieron a ejercer presión sobre el precio del petróleo y el barril sigue rondando los 100.000 dólares.

Autor: admin