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La Justicia provincial condenó este martes a prisión perpetua a Alexis "Chino" Lobos por el triple homicidio cometido en enero de 2024 en su vivienda de Capitán Bermúdez, donde tres hombres fueron asesinados mientras intentaban concretar operaciones de cambio de divisas. El tribunal consideró acreditado que el acusado mató a las víctimas para apoderarse del dinero que habían llevado al lugar.

La sentencia fue dictada por los jueces Eugenio Romanini, Marisol Usandizaga y Gabriel Fajardo, del Tribunal de San Lorenzo, que hallaron a Lobos responsable de tres hechos de homicidio calificado criminis causa, una figura que contempla los asesinatos cometidos para facilitar u ocultar otro delito o asegurar sus resultados.

Durante el juicio, la fiscal Luisina Paponi sostuvo que el acusado ejecutó un plan destinado a apropiarse del dinero que dos grupos de compradores habían llevado a su domicilio de calle 13 de Marzo al 300, en Capitán Bermúdez, para adquirir dólares en el circuito informal.

Según la reconstrucción de la Fiscalía, la secuencia comenzó la noche del 12 de enero de 2024, cuando Santiago Ochoa concurrió a la vivienda junto a su compañero de trabajo Emiliano Saucedo. Ambos buscaban recuperar una suma de dinero que previamente habían entregado a Lobos para una operación cambiaria. De acuerdo con la acusación, Ochoa le había entregado semanas antes 891 mil pesos bajo la promesa de recibir 990 dólares, monto que con los intereses acordados ascendía a más de 1,2 millones de pesos.

Una vez dentro de la vivienda, los dos hombres fueron atacados con una maza de tres kilos y un cuchillo de cocina tipo Tramontina. La autopsia determinó que ambos murieron por graves lesiones cervicales provocadas con arma blanca, en un contexto de violentos traumatismos de cráneo.

Horas más tarde llegó al mismo domicilio Eber Ramos, quien también había pactado una operación con Lobos. Según la acusación, había entregado alrededor de 4,4 millones de pesos a cambio de 4.000 dólares. Minutos antes de la medianoche también fue atacado con la misma mecánica y murió por heridas cortantes y golpes en la cabeza.

La investigación concluyó que las tres muertes tuvieron una misma finalidad: quedarse con el dinero aportado por las víctimas.

Los investigadores secuestraron posteriormente importantes sumas de dinero dentro de la propiedad, entre ellas más de 55.000 dólares, 4,3 millones de pesos guardados en un bolso y otros montos distribuidos en distintos sectores de la vivienda. Para la Fiscalía, esos hallazgos reforzaron la hipótesis de que el móvil de los crímenes fue económico.

El caso generó una fuerte conmoción en el cordón industrial por el grado de violencia desplegado y por las características de las operaciones que habían llevado a las víctimas hasta la casa de Lobos, conocido en la zona por realizar compra y venta de dólares fuera del sistema financiero formal. Pero además, este joven tenía empleo en una empresa del cordón industrial, donde se desempeñaba como oficial soldador.

Uno de los capítulos más complejos de la investigación estuvo vinculado a Luciano Palacios, quien acompañó a Ramos hasta el domicilio de Lobos la noche de los hechos. Inicialmente fue acusado como partícipe de la masacre, aunque con el avance de la causa se descartó que hubiera intervenido en los homicidios.

Sin embargo, la Justicia determinó posteriormente que colaboró en maniobras destinadas a ocultar evidencias. En noviembre del año pasado fue condenado a seis años de prisión mediante un procedimiento abreviado por encubrimiento agravado, tras acreditarse que hizo desaparecer el teléfono celular de Ramos y retiró del lugar la motocicleta en la que habían llegado Saucedo y Ochoa.

La causa también puso en escena la figura de Eber Ramos, quien al momento de su muerte era buscado por la Justicia federal en una investigación por narcotráfico desarrollada en el cordón industrial. Según consta en expedientes federales, Ramos aparecía mencionado como integrante de una organización criminal investigada por tráfico de drogas y lavado de activos.

No obstante, para el tribunal esos antecedentes no alteraron el núcleo de la acusación: que Alexis Lobos asesinó a tres personas en el interior de su vivienda para quedarse con el dinero que habían llevado para concretar operaciones cambiarias.

Con la condena a prisión perpetua dictada este martes, la Justicia dio por cerrada una de las causas criminales más impactantes ocurridas en la región en los últimos años, marcada por la brutalidad de los ataques, la codicia como móvil y el hallazgo de tres cuerpos dentro de una misma casa en pocas horas.

Autor: admin