Investigan al ex presidente de Trenes Argentinos por presunta recepción de coimas: ¿cómo funcionaba el esquema?
El funcionario firmó ordenes de compra y, según figura en mensajes recuperados de teléfonos secuestrados en la causa, habría recibido dinero en efectivo de una empresa contratada.
El ex presidente de Trenes Argentinos Gerardo Boschin, que cumplió funciones en ese cargo hasta enero pasado y fue gerente de compras de Arsat durante la gestión de Alberto Fernández, se encuentra bajo la lupa de la Justicia en el caso que tiene detenido al ex titular de la empresa de satélites, Facundo Leal, a quien le descubrieron US$2,35 millones y drogas en sus propiedades.
Según pudo reconstruir la periodista Camila Dolabjian en un artículo publicado en La Nación, Boschin figura actualmente como empleado de ambas empresas, tanto de Arsat como Operadora Ferroviaria.
En la investigación que está a cargo del juez federal de San Isidro Lino Mirabelli y el fiscal Fernando Domínguez se identificó que el ex titular de Trenes Argentinos fue el primero en recibir el contacto de los privados que resultaron beneficiados por un contrato de Arsat para proveer un depósito donde debía resguardarse material, arreglado presuntamente con coimas.
Boschin -siempre según describe el artículo citado en base a la investigación judicial- fue el que filtró el estado interno del expediente a los empresarios mientras el proceso administrativo recorría diferentes instancias burocráticas. Además firmó las órdenes de compra y, tal figura en los mensajes recuperados en los teléfonos que se secuestraron, resultó ser uno de los funcionarios a los que la empresa contratada llevaba dinero en efectivo a las oficinas de Arsat.
La causa FSM1924/2024 surgió del robo de equipos de la Red Federal de Fibra Óptica en el depósito que la firma Argentina Logistic Services SA -ALS- tiene en San Fernando. Es la empresa contratada sin licitación por Arsat para custodiar infraestructura de telecomunicaciones del Estado. A partir de que los investigadores incorporaron más elementos de los teléfonos secuestrados, el expediente sumó una línea de corrupción en dicha contratación, donde Boschin queda como la pieza clave del esquema.
En el transcurso de 2021, a la par que el proceso administrativo de contratación avanzaba dentro de Arsat, Boschin tuvo una comunicación con el vicepresidente de ALS, Diego Padiella, sobre los pasos internos. La reconstrucción de esos diálogos encontró que el 6 de octubre de 2021, cuando el dictamen jurídico favorable todavía no había salido, Padilla le escribió: “Hola Gerardo, ¿cómo va? Me tienen con una pistola en la cabeza”. Boschin contestó con una foto de Santiago Pando -presunto intermediario entre las partes- en la gerencia de Arsat y el texto: “A mi tb, tu representante no quiere cerrar nada”.
Algunas jornadas más tarde, frente a una nueva consulta de Padilla sobre el estado del expediente, Boschin contestó: “Si, me dijeron de legales que mañana me mandan el dictamen y sacamos la OC. Te confirmo mañana sin falta”. El 26 de octubre, una vez que el dictamen jurídico obtuvo firma, Padilla le escribió a su socio Fernando Paredes: “Ya salió lo del depósito de ARSAT. No digas nada porque es off the record”.
Apenas días después, con la firma del presidente de Arsat en el expediente, Boschin le envió un audio a Padilla: “Oía hermano, buen día, cómo estás?, si, si avanzando, ya está en proceso de firmas, así que vamos nomas, ya firmo yo, firma Pagani, así que si todo anda bien entre mañana y el lunes te saco la orden de compra firmada”.
La firma en cada proceso
En el expediente se enumeran varias órdenes de compra relevantes para el caso, todas con la firma de Boschin en su rol de subgerente de Compras y Contrataciones de Arsat.
Entre 2021 y 2024, el funcionario firmó la OC 00009392 por US$18.800 en fletes internacionales (enero 2021), la OC 00009443 por US$919 (febrero 2021), la OC 00010632 por US$766.099 en alquiler de espacio de guardado (noviembre 2021), la OC 00010640 por $8.000.000 en alquiler de grúas (noviembre 2021), la OC 00010781 por $8.800.000 en transporte (diciembre 2021), la OC 00010869 por US$136.000 en carga y descarga (enero 2022), la OC 00011811 por $15.000.000 en transporte (julio 2022), la OC 00011843 por US$114.914 en servicio de depósito (agosto 2022), la OC 00012617 por US$766.099 en alquiler de espacio de guardado (diciembre 2022) y la OC 00014610 por US$104.000 (diciembre 2023).
El 15 de noviembre de 2021, cinco días después de firmada la primera orden de compra por US$766.099, Boschin registró a su nombre una Volkswagen Highline, en el Registro Seccional 13016 de Mendoza. El 26 de julio de 2023, Facundo Leal —que en ese momento ya era gerente general de Arsat— le transfirió a Boschin la Volkswagen Amarok Extreme. La fiscalía -logró saber Dolabjian para el artículo de La Nación- cruzó esa transferencia con la cronología de las órdenes de compra.
Efectivo en mano
En la causa también se expone que una conversación entre Fernando Paredes y Diego Padilla, correspondiente al 16 de mayo de 2022. En la misma, el primero de ellos le escribe al segundo: “Hoy vamos todo con Sofi. El jueves vamos a ARSAT para darle US$6.000 a Gerardo, de los in y out del depósito y del movimiento de suelo. Otra cosa cobrada no hay”. Estaban hablando -según la reconstrucción judicial- de dinero en efectivo para Boschin.
En otro cruce de mensajes que apareció en el peritaje de los teléfonos, Padilla ordenó a sus hombres que sobredimensionen los servicios contratados y generen márgenes: “Ahí le dijo Facundo a Gerardo que ponga más cosas en el contrato. Le dijo de los viajes de vuelta, vacíos, grúas, y que vean más cosas. Más carga de las grandes. Que inventes”.
En la Fiscalía, dichas instrucciones son entendidas como un mecanismo para inflar el valor de las órdenes de compra y mantener el flujo de retornos.
Aparece un mensaje de octubre de 2021 que permite dar cuenta de un pago previo: “¿Te dio la otra carga de 100 lucas?”. Padilla respondió afirmativamente: “Sippp”.
Boschin abandonó la subgerencia de Compras de Arsat y en 2024 -ya con Javier Milei en el Gobierno- pasó a ser presidente de Trenes Argentinos, la empresa del Estado que gestiona los servicios ferroviarios.
Cabe recordar que en enero del año pasado renunció a ese puesto a la par que otros funcionarios del área de Transporte porque el secretario de ese momento, Luis Pierrini, decidió dar un paso al costado.
El artículo periodístico citado destaca que Boschin fue allanado en su domicilio de la ciudad de Buenos Aires, en dos de Mendoza y en uno de Nordelta, pero no resultó detenido. De esos lugares se secuestraron elementos que quedaron bajo investigación para la causa.
admin
Comentarios
Deja tu comentario