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La actividad económica volvió a mostrar signos de debilidad durante mayo y encadenó su segundo retroceso mensual consecutivo, de acuerdo con un relevamiento privado que monitorea la evolución del nivel de producción en la Argentina.

El informe señala que el Producto Bruto Interno (PBI) registró una caída desestacionalizada del 0,5% respecto de abril. Con ese resultado, el indicador acumula una retracción del 1,5% en los primeros cinco meses del año frente al cierre de 2025.

La baja interrumpió el comportamiento observado durante los primeros meses del año, cuando los períodos de contracción eran seguidos por recuperaciones parciales. En mayo, en cambio, la economía volvió a retroceder y consolidó una tendencia de menor dinamismo.

Entre los factores que explican el enfriamiento aparecen el menor desempeño del consumo privado, la desaceleración de algunos sectores industriales y un ritmo de inversión más moderado que el registrado durante el último trimestre del año pasado.

Los analistas advierten que el escenario todavía presenta señales mixtas. Mientras algunas actividades vinculadas a la energía, la minería y determinados servicios continúan mostrando expansión, otros rubros asociados al mercado interno mantienen un comportamiento más débil.

El resultado de mayo también abre interrogantes sobre el desempeño del segundo semestre. Si bien el Gobierno sostiene su expectativa de crecimiento para este año, la evolución de la actividad dependerá en buena medida de la recuperación del consumo, del crédito y de la inversión privada.

El comportamiento de los próximos indicadores permitirá determinar si la economía atraviesa una pausa transitoria dentro del proceso de recuperación o si comienza una etapa de crecimiento más moderado tras el impulso registrado durante los meses anteriores.

Autor: admin