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La Justicia santafesina investiga la generación y circulación de imágenes falsas de desnudos de adolescentes creadas mediante inteligencia artificial, un caso que provocó una fuerte conmoción dentro de una escuela secundaria de San Justo.

Entre seis y siete alumnas de entre 15 y 16 años habrían sido víctimas de la maniobra. Según la investigación preliminar, se utilizaron fotografías reales obtenidas de redes sociales como Instagram y Facebook y posteriormente fueron alteradas mediante herramientas de inteligencia artificial para simular que las jóvenes aparecían desnudas.

Parte de ese material habría comenzado luego a circular por WhatsApp.

La causa está a cargo del fiscal Francisco Cecchini, integrante de la Unidad Fiscal Especializada en Responsabilidad Penal Adolescente de Santa Fe.

Un compañero bajo investigación

El principal sospechoso sería un adolescente que asiste al mismo establecimiento y conoce personalmente a las víctimas.

También se analiza si existieron otros jóvenes involucrados tanto en la creación de las imágenes como en su difusión posterior.

El abogado de una de las familias denunciante, Leandro Durando, indicó que alguno de los involucrados habría reconocido lo ocurrido y pedido disculpas, aunque aclaró que esas circunstancias todavía deben ser corroboradas dentro del expediente.

La eventual responsabilidad penal dependerá también de la edad que tuvieran los participantes al momento de los hechos y del régimen jurídico aplicable.

El daño no termina en la pantalla

Uno de los aspectos centrales del caso es el impacto que la viralización provocó sobre las adolescentes.

Según relató el abogado, algunas dejaron temporalmente de concurrir a la escuela y atravesaron cuadros de angustia después de enterarse de que las imágenes manipuladas circulaban entre compañeros y terceros.

Parte de las víctimas comenzó gradualmente a retomar su vida cotidiana, mientras que otras continúan atravesando consecuencias emocionales importantes.

El caso muestra además una de las problemáticas emergentes asociadas con las herramientas generativas: una fotografía real puede ser utilizada para fabricar contenido sexual falso con apariencia verosímil y distribuirlo en cuestión de minutos.

En adolescentes, la combinación de exposición, viralización y pérdida de control sobre la propia imagen puede generar consecuencias especialmente graves.

Acompañamiento a las familias

Tras la denuncia, el Ministerio Público de la Acusación recibió a familiares de las adolescentes y dispuso acompañamiento profesional, incluido abordaje psicológico.

La investigación buscará ahora determinar quién creó cada una de las imágenes, cómo fueron obtenidas las fotografías originales, quién comenzó a distribuir el material y hasta dónde llegó su circulación.

El expediente también deberá establecer qué figura jurídica corresponde aplicar frente a una modalidad que utiliza tecnologías relativamente nuevas para producir contenido sexual falso a partir de personas reales.

Más allá de la calificación penal definitiva, fiscales y especialistas ponen el foco en un punto central: que una imagen sea artificial no vuelve ficticio el daño provocado sobre la persona cuya identidad y rostro fueron utilizados.

 

Autor: admin