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La actividad industrial argentina profundizó su deterioro durante agosto. El Índice de Producción Industrial elaborado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) mostró una caída interanual del 4,2%, la más pronunciada desde febrero.

Con ese resultado, la producción fabril acumuló una contracción del 1,2% entre enero y agosto frente al mismo período de 2025. La medición desestacionalizada también retrocedió un 0,9% respecto de julio y completó tres meses consecutivos en baja.

El informe expuso una creciente diferencia entre las distintas ramas manufactureras. Mientras la refinación de petróleo, las industrias metálicas básicas y la producción alimenticia conservaron resultados positivos, los rubros vinculados con bienes durables, construcción e inversión sufrieron fuertes retrocesos.

La refinación de petróleo encabezó los sectores en crecimiento, con un avance acumulado del 9,1%. Durante agosto, el volumen procesado se acercó a los niveles más elevados de las últimas dos décadas.

Las industrias metálicas básicas, por su parte, mejoraron un 5,6% en los primeros ocho meses del año. Alimentos y bebidas crecieron 2,8%, impulsados por la producción de leche, aceites y carne porcina. Esos aumentos compensaron parcialmente la menor faena vacuna.

En el extremo contrario quedó la industria automotriz, que acumuló un desplome del 17,4% y realizó el principal aporte negativo al indicador general. El sector completó catorce meses consecutivos con caídas interanuales, en un escenario marcado por menores ventas internas, dificultades en las exportaciones y una mayor presencia de vehículos importados.

La producción de minerales no metálicos disminuyó 6,1%, afectada por la menor demanda de insumos para la construcción. Los despachos de cigarrillos retrocedieron 5,2%.

La metalmecánica acumuló una baja del 3,3% y encabezó las caídas interanuales de agosto. El desempeño estuvo condicionado por la menor fabricación de maquinaria agrícola, autopartes y electrodomésticos.

Otros rubros mostraron descensos más moderados. Los insumos textiles cayeron 0,9%; papel y celulosa, 0,8%; y químicos y plásticos, 0,7%.

El deterioro también se observó al analizar la producción según el destino de los bienes. Los artículos de consumo durable se contrajeron 9,4%, mientras que los bienes de capital disminuyeron 6,9%, como consecuencia del freno en la inversión en maquinaria y equipos.

Los bienes de consumo no durable conservaron un crecimiento del 1,8% y los de uso intermedio avanzaron 0,5%, aunque ambos grupos redujeron su ritmo de expansión.

De acuerdo con FIEL, la recuperación industrial que había comenzado en noviembre de 2025 se habría interrumpido durante abril de este año. Desde entonces, la producción descendió a un ritmo superior al registrado en la mitad de las fases recesivas atravesadas por la industria desde 1980.

El debilitamiento de los indicadores llevó a la entidad a advertir que la actividad fabril podría estar ingresando en una nueva etapa de contracción cíclica.

Autor: admin