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El relato del Gobierno nacional sobre el rumbo económico sufrió un durísimo golpe de realidad. En la publicación de su último Informe Monetario Trimestral, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) asumió de manera implícita lo que los bolsillos de la gente venían sintiendo: la economía argentina entró formalmente en recesión.

Al señalar que se espera una recuperación para el cuarto trimestre tras la contracción sufrida entre julio y septiembre, la entidad conducida por Santiago Bausili confirmó la caída de la actividad en el tercer trimestre del año. Al sumarse al desplome ya registrado en el período anterior, se cumple el criterio técnico indiscutible de dos trimestres consecutivos en baja.

Pero el temblor no terminó en los índices de consumo y producción. En medio del escándalo y tras las fuertes denuncias de la Auditoría General de la Nación (AGN) por maniobras que generaron pérdidas superiores a los mil millones de dólares, el propio Bausili terminó reconociendo en conferencia que parte de las reservas de oro fueron enviadas efectivamente “a Londres”.

La confirmación generó un revuelo político inmediato por las marcadas contradicciones de los funcionarios nacionales, quienes días atrás negaban rotundamente la salida de las reservas con destino a suelo británico. Aunque el Central argumentó que el metal opera bajo custodia del Banco de Basilea (BIS) en la plaza financiera londinense, Bausili evitó precisar el paradero actual de los lingotes, alimentando las sospechas sobre la delicada situación de las reservas internacionales.
 

Autor: admin