Santa Fe cerró el semestre con un déficit financiero del 12,5%, el segundo más alto entre las provincias relevadas
El rojo surge al contabilizar el conjunto de ingresos y gastos, incluida la inversión pública. Al mismo tiempo, las cuentas corrientes de la provincia terminaron con un superávit de $48.038 M. El gasto total creció con fuerza en términos reales.
Santa Fe quedó entre las provincias con mayor déficit financiero durante el primer semestre de 2026. El desequilibrio representó el 12,5% de sus ingresos totales, una proporción superada únicamente por Tierra del Fuego entre las jurisdicciones incluidas en el último relevamiento comparativo.
El dato surge de información presupuestaria provincial recopilada para comparar el desempeño fiscal de los distritos durante los primeros seis meses del año.
La cifra requiere, sin embargo, una distinción importante.
Que Santa Fe haya registrado déficit financiero no significa que sus ingresos corrientes hayan sido insuficientes para pagar los gastos habituales de funcionamiento.
En ese indicador particular ocurrió exactamente lo contrario.
Entre enero y junio, la provincia acumuló $6,998 billones de ingresos corrientes y $6,950 billones de gastos corrientes, por lo que obtuvo un superávit económico de $48.038 millones.
El resultado cambia cuando se incorpora la totalidad de las erogaciones, especialmente los gastos de capital y las inversiones realizadas durante el período.
Los ingresos totales alcanzaron aproximadamente $7,044 billones, mientras que el gasto total ascendió a unos $7,762 billones.
La diferencia dejó un resultado financiero negativo cercano a $717.740 millones según las cuentas provinciales.
Es precisamente esa diferencia metodológica la que explica que el Gobierno santafesino destaque el equilibrio de sus operaciones corrientes mientras otros análisis ubiquen simultáneamente a la provincia entre las de mayor rojo financiero.
Segunda entre las provincias con déficit
En la comparación interprovincial utilizada por los relevamientos publicados durante las últimas semanas, Tierra del Fuego aparece con el mayor déficit financiero relativo.
Santa Fe ocupa el segundo lugar con un rojo equivalente al 12,5% de sus ingresos.
También finalizaron el período con resultados negativos Santa Cruz, Tucumán, Buenos Aires y Catamarca en los relevamientos que cuentan con información comparable.
La mayoría de las jurisdicciones analizadas, en cambio, mantuvo resultados financieros positivos o cercanos al equilibrio.
Las comparaciones deben tomarse con cierta cautela porque no todos los distritos habían publicado información homogénea al momento de elaborar algunos de los informes.
El peso de la inversión
El Gobierno de Maximiliano Pullaro atribuye una parte sustancial del resultado financiero negativo al fuerte nivel de inversión pública que viene ejecutando la provincia.
La administración provincial sostiene que los gastos corrientes se encuentran cubiertos con recursos corrientes y que la diferencia aparece fundamentalmente al incorporar obra pública e inversiones de capital.
Desde Economía provincial remarcaron que parte de esos proyectos se financia mediante ahorro acumulado, recursos de ejercicios anteriores y operaciones de crédito específicamente destinadas a infraestructura.
Ese argumento explica por qué el Ejecutivo evita caracterizar la situación como un desequilibrio del funcionamiento cotidiano del Estado.
El gasto provincial, de todos modos, mostró una fuerte aceleración.
Distintos análisis comparativos ubican a Santa Fe entre las jurisdicciones donde más crecieron las erogaciones en términos reales durante el primer semestre.
En paralelo, la evolución de los ingresos estuvo condicionada por la actividad económica y por el comportamiento de la recaudación propia y los recursos provenientes del sistema de coparticipación nacional.
Otro dato muestra el cambio respecto de 2025.
El ahorro corriente —la diferencia positiva entre ingresos corrientes y gastos corrientes— había sido sustancialmente mayor durante el primer semestre del año pasado. En 2026 se redujo hasta los $48.038 millones, por lo que el margen disponible antes de incorporar inversiones se volvió considerablemente más estrecho.
La fotografía fiscal santafesina tiene entonces dos caras.
Por un lado, los recursos corrientes todavía alcanzan para financiar el funcionamiento ordinario del Estado.
Por el otro, al sumar inversión, gastos de capital y el resto de las erogaciones, la Provincia terminó el primer semestre con uno de los déficits financieros relativos más altos entre las jurisdicciones relevadas.
La discusión política estará centrada ahora en qué lectura prevalece: para el Ejecutivo, el rojo está vinculado principalmente con una decisión de sostener niveles elevados de inversión pública; para sus críticos, la reducción del ahorro corriente y el crecimiento del gasto obligan a seguir con atención la evolución de las cuentas durante la segunda mitad del año.
admin
Comentarios
Deja tu comentario