Escuchar artículo

Bienvenidos a un nuevo capitulo de “Roldan, Tierra de Amor y Venganza” ,  donde la realidad supera la ficción por varios cuerpos de ventaja.
La justicia definirá lo que la política y el sentido común no quisieron ni pudieron

Durante casi 33 años los contribuyentes pagan una llamada Tasa Solidaria. Ahora, la Justicia exige explicaciones sobre su recaudación, destino y controles. La Municipalidad deberá responder una serie de preguntas que la política todavía no ha logrado despejar.

En Roldán existe una curiosa modalidad de solidaridad: el vecino paga todos los meses, pero averiguar quién recibe la ayuda puede convertirse en una verdadera aventura administrativa.

Desde su sanción, pasaron 8 años de la gestión de Roberto Di Santo, 20 años de José Pedretti y los 5 que lleva Daniel Escalante.

No hace falta anotarse como voluntario. Tampoco elegir una institución beneficiaria. La solidaridad viene incluida en la TGI, prolijamente incorporada a la boleta.

Lo que no viene incluido es un detalle público y verificable de cuánto se recaudó, quién lo administró y qué destino tuvo cada peso.

Un juez pide que aparezcan los papeles

El 5 de octubre, el juez Sebastián José Rupil, del Juzgado Civil y Comercial de la 15.ª Nominación,  Secretaría de la Dra. María Eugenia Sapei, dio trámite a una acción judicial promovida bajo la Ley provincial 10.000 contra la Municipalidad de Roldán.

El magistrado ordenó requerir un informe circunstanciado sobre la Tasa Solidaria, una vez notificada la demandada, (que ocurrirá en los próximos días) dentro del plazo de quince días  establecido en su resolución.

¿Qué deberá explicar el Municipio?

Nada demasiado extravagante: cómo se recaudan los fondos, cómo se registran, cómo se aplican, quién controla su utilización y qué ocurre con la Comisión Especial Asesora prevista en las ordenanza municipal.

También deberá informar sobre el tratamiento dado a los pedidos de información realizados por el recurrente. Además deberá demostrar que la Tasa Solidaría da una contraprestación concreta, efectiva e individualizada al contribuyente que pa paga, tal como indica la jurisprudencia que sentó la Corte Suprema de Justicia en distintos fallos.

La presentación judicial había incluido originalmente al Concejo Municipal, pero el juez resolvió apartarlo como demandado.

Por ahora no existe una sentencia que declare ilegal la tasa. Lo que existe es una exigencia judicial de explicaciones. Y eso, después de tantos años, ya representa un capítulo relevante.

El milagro navideño de 1993

La historia comenzó el 21 de octubre de 1993, cuando la Ordenanza 150/93 creó la Tasa Solidaria para atender situaciones extremas de salud.

En aquella versión original, el dinero debía depositarse en una cuenta especial, existiría una comisión encargada de administrarlo y el Ejecutivo tendría que informar periódicamente al Concejo.

Y ocurrió la transformación navideña.

Como "regalo de Navidad", el 22 de diciembre de ese mismo año el Concejo sancionó la Ordenanza 160/93 y le metió mano al invento: eliminaron la cuenta especial, mandaron todo lo recaudado a las oscuras arcas de Rentas Generales —borrando cualquier posibilidad de trazabilidad— y transformaron la comisión administradora en un ente figurativo de existencia nunca probada llamado Comisión Asesora.

Desde entonces, el vecino paga a ciegas una "solidaridad" cuyo único destino comprobado es la billetera del Estado local.

Treinta y tres años después, seguimos esperando respuestas a preguntas elementales.

¿Quiénes integraron esa comisión? ¿Cuándo se reunió? ¿Existen actas? ¿Cuánto se recaudó? ¿Cuánto se destinó a las prestaciones previstas?

La Municipalidad tendrá ahora la oportunidad de demostrar documentalmente cómo funcionó el sistema.

Porque una cosa es ingresar dinero a Rentas Generales y otra muy distinta es poder demostrar que se utilizó conforme a su finalidad.

Pedretti descubre que existe la Tasa Solidaria

Como si el sainete judicial fuera poco, la escena política local aportó su cuota de cinismo. José "Yo no Fui" Pedretti, ex intendente reconvertido en concejal, en vísperas de que la tasa cumpla 33 años acaba de descubrir que la Tasa Solidaria existe. 

Junto a su compañero de bloque, presentó un proyecto vinculado con la campaña «Viajemos con Eliseo», solicitando que se utilicen fondos de la Tasa Solidaria para ayudar a un niño que necesita un tratamiento médico fuera del país.

Tras 25 años en la función pública, Pedretti se acordó de la existencia de este tributo y presentó un proyecto para que lo recaudado ayude a la familia de Eliseo, un niño que necesita un costoso tratamiento en el exterior. 

Pedretti, votó en junio junto a los concejales Alustiza. Ziraldo, Cristiani, Reijember y Mateo por la negativa a dar información sobre la Tasa Solidaria en el marco de la ordenanza de acceso a la información Pública. El intendente Daniel Escalante incumplió también esta ordenanza y tampoco dio información sobre este tema.

Nos preguntamos dónde guardaba Pedretti este fervor altruista durante sus 20 años como intendente, cuando familias en situaciones similares —como el caso de Nina— tuvieron que remar en dulce de leche sin que la Tasa Solidaria apareciera. ¿Preocupación genuina o un burdo usufructo político de la necesidad ajena?.

No sería justo presumir oportunismo sin pruebas. Pero tampoco sería razonable renunciar a preguntar por los antecedentes de quienes administraron durante años estos recursos.

Donde está la plata?

Que aparezca la solidaridad, y también las cuentas.

Fondos disponibles para ayudar a Eliseo y a su familia, hay.

Nuestros cálculos, dan que de $ 2.500 millones mensuales que maneja el municipio según el presupuesto vigente, el fondo por Tasa Solidaria serían unos 13 millones y medio de pesos.

La familia obviamente está esperanzada con la propuesta presentada en el concejo, ya que en alrededor de 6 meses, podrían juntar lo necesario para el tratamiento de Eliseo. https://www.instagram.com/viajamosconeliseo?rpxt=aXduODlqdG13MGNz

Según nuestras fuentes, Escalante pasó de ignorar a la familia a llamar hasta 3 veces en un día a los padres de Eliseo.

Para resolver el problema y pactar como entregar los fondos?.. No,... para decirles que estaban siendo usados políticamente por la oposición y que la plata NO ESTÁ. 

El sucesor y otra concejal del oficialismo, muy relacionada con la iglesia católica, hicieron lo mismo… Si los viera el Padre Oldani...

Entonces volvemos a preguntar ¿Donde está la plata?

Ojalá también existan registros completos que permitan demostrar que los aportes de los vecinos fueron utilizados para los fines establecidos por la ordenanza.

Y ojalá, después de casi 33 años, la transparencia deje de ser la gran ausente de esta historia.

Porque en Roldán la solidaridad puede venir obligatoriamente en la boleta.

Lo que no debería venir nunca es el oscurantismo en la rendición de cuentas, sobre todo si después se golpean el pecho hablando de Honestidad y que no todos los políticos son iguales.

Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es cumplir.

La Justicia tiene ahora la palabra para determinar si el dinero que los vecinos de Roldán aportaron de buena fe durante 33 años tuvo un fin solidario o si fue el combustible financiero del desmanejo local.

Nos vemos en el próximo capitulo de “Roldan, Tierra de Amor y Venganza” donde la realidad supera la ficción.

 

Autor: admin