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Jueves, 09 de julio
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El nuevo defensor de Matías Benicelli aseguró que «es materialmente imposible que él pudiese provocar la muerte de Fernando»

El abogado, Carlos Attias, expresó que su cliente estuvo ante un estado de "indefensión".

El 22 de marzo de 2024, la Cámara de Casación bonaerense ratificó las condenas que habían recibido en febrero de 2023 las 8 personas involucradas en el asesinato de Fernando Báez Sosa, el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell, frente del boliche Le Brique.

El fallo que corrigieron los magistrados sólo modificó la calificación del homicidio, pero no hizo ningún cambio en las condenas de los 8 involucrados. Por lo tanto, consideraron que el asesinato de Fernando, si bien, no fue por alevosía, si lo fue premeditado con el concurso de dos o más personas.

En ese contexto, Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Luciano Pertossi fueron condenados a cadena perpetua. Mientras que Ayrton Viollaz, Blas Cinalli y Lucas Pertossi sólo recibieron penas de 15 años de prisión como partícipes secundarios.

Sin embargo, este fallo no contentó a algunos de los acusados y sus familias que decidieron romper el pacto de silencio que se mantuvo practicamente desde el momento del homicidio hasta hace menos de un mes cuando dos de los condenados a perpetua, manifestaron disconformidad con su defensor, Hugo Tomei, y cambiaron de letrado.

Uno de los condenados a perpetua, en calidad coautor de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, que cambió de abogado fue Máximo Thomsen, cuya defensa ahora está a cargo de Francisco Oneto.

El otro es Matías Benicelli, de 24 años,  que al igual que Thomsen está acusado de ser coautor del asesinato, con la diferencia de que, en todo momento, manifiesta no haber participado del asesinato de Fernando, a diferencia de Thomsen que busca culpar a Enzo Comelli, otros de los condenados a perpetua, por el golpe a traición que dejó «fuera de combate» a la víctima.

El primero en romper el silencio fue su padre, Eduardo Benicelli, que en declaraciones a los medios, aseguró que su hijo «no mató a Fernando» pues «fue lo primero» que le dijo Matías la primera vez que lo vio en prisión.

Asimismo, el acusado le había enviado a los jueces que ratificaron la condena de primera instancia, María Florencia Budiño y Fernando Mancini Hebeca, un escrito en el que manifestó: «Entiendo desde mi perspectiva de imputado, sin menoscabar las condiciones técnicas del doctor Hugo Tomei, que al conglobar [sic] la defensa del conjunto de imputados generó un conflicto de intereses personales que conculcó mi derecho de defensa en juicio. Señalo en paralelo que ni el suscripto, ni mis familiares, sufragamos honorarios por los servicios brindados por el mencionado letrado, sino que fuimos persuadidos para designarlo para mi defensa técnica, a fin de no entorpecer la defensa de otros coimputados”.

A raíz de estas manifestaciones, el nuevo abogado defensor de Benicelli, Carlos Attias, aseguró en diálogo con El Puente, programa que se emite por Radio Mitre, que «es materialmente imposible» que su cliente haya participado del asesinato de Fernando.

En primera instancia, Attias aseguró: «Al principio, Matías tuvo como defensor al igual que todos los otros imputados al Doctor Hugo José Tomei, que tenía antecedentes en casos análogos de haber conseguido sentencias por homicidios en riña aunque este no era un caso de ese estilo claramente».

«Al conglomerar a todos los imputados bajo una misma defensa le dio una misma participación a todos cuando en realidad, y me remito a los vídeos, a Matías siempre se lo ve detrás del Volkswagen plata al frente de donde fue asesinado Fernando», agregó.

En ese contexto, el abogado aclaró cuáles son sus objetivos: «La aspiración es que cada uno tenga la responsabilidad que le cupo por lo que hizo y no por lo que no hizo».

El pacto de silencio

En relación al quiebre que hubo en la estrategía mancomunada entre los 8 acusados, Attias aclaró: «Matías le envió un pedido por escrito a la Cámara de Casación cuando todavía Tomei era su defensor, diciendo que este le impedía hablar».

En ese sentido, argumentó: «Por ejemplo veamos el testigo de Claudio Muñoz, que lo sindicaba como uno de los que había pateado a Fernando. En ese momento, en medio del juicio, Matías dice que esto no es así, que se fije que él estaba atrás, a 5 metros de donde está Fernando, pero dice que lo estoy pateando. No obstante, en este momento el abogado le dijo que no se preocupe que eso lo arreglaban en Casación, sin embargo en esa instancia, sobre hecho y prueba no se puede discutir, sólo sobre si la sentencia ha sido adecuada a las leyes».

«Lo que yo creo es que en el afán de que mi cliente y otros más no hablaran para no perjudicar la situación procesal de quienes eran responsables se lo ha perjudicado a él», expuso el abogado como una de sus hipótesis del por qué Matías y otros acusados acordaron el pacto de silencio.

La postura de la fiscalía

Asimismo, se refirió acerca de la postura de Burlando en torno al asesinato, aclaró que no está de acuerdo y subrayó: «Ellos dicen que el hecho fue un homicidio doblemente agravado sobre el cual tienen todos responsabilidad. Pero yo no coincido, yo creo que fue un homicidio doloso con la intención de matar pero no calificado ni por premeditación o alevosía. Creo que los homicidas deben pagar por lo que hicieron pero no por responsabilidad de los que no hicieron».

Por otro lado, explicó cuál fue el rol de Benicelli en el crimen: «Ni el acometimiento, ni el derribo, ni la patada que le dieron a la víctima  fueron favorecidas o provocadas por Matías. En todo momento y en todas las cámaras lo registran en la parte trasera y sobre la vereda del vehículo, que tiene 4 metros 38 de longitud, y el estaba sobre la vereda a unas 50 centimetros detrás. Es decir que es materialmente imposible que él pudiese provocar la muerte de Baez Sosa».

En tanto, habló acerca de las salpicaduras de sangre y aseveró que no son por estar involucrado en el linchamiento: «No aparece rastros de ADN en las zapatillas de Benicelli, pero si tuvo tres salpicaduras de sangre. Dos en la parte posterior de su camisa y otra a la altura del lateral superior izquierdo que vino de contacto de la mano de alguien que si tenía sangre y también un pequeño puntito en el bolsillo del pantalon trasero y eso fue lo que convenció a los jueces de que tendría algún tipo de responsabilidad en el asesinato».

Por qué Benicelli se dejó defender por un abogado que lo habría perjudicado

Una de las grandes incógnitas que surge de la defensa de Benicelli, es el por qué se dejó defender por Hugo Tomei, a sabiendas de que lo estaba o lo iba a perjudicar. A lo que Attias constató: «El papá de Matías me dijo que Zarate es una ciudad muy pequeña y que no todos tienen los recursos, por lo que uno de los pocos con contactos sugirió el nombre de Tomei, aquel momento en el que todos los papás se reunieron por lo que había pasado».

«Cuando me vino a ver el padre yo sabía lo miso que todos ustedes, lo que veía en los medios. Para mí fue un acto condenable e incomprensible. Entonces le pedí al padre hablar con Matías y que me diga la verdad. Porque si el fue quien lo mató, voy a cambiar la estrategia, pero quiero escucharlo», advirtió acerca de cómo fue el primer acercamiento con el acusado y su familia.

Para finalizar, Attias concluyó: «Por lo tanto, cuando lo visité le dije que no me mienta porque sino lo voy a defender mal, así que le pedí que me dijera exactamente lo que sucedió, y entonces comprendí la criminalidad el acto no sólo del homicidio de Fernando sino también de la falta de defensa que tuvo que pasar Matías».

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