Inquilinos de Rosario manifestaron contra el decretazo de Milei: “Es la legalización de la ley de la selva”

“Vivimos con incertidumbre, es muy triste. Por el DNU, se me termina el contrato en junio y no sé qué voy a hacer”, dijo muy angustiada una de las decenas de inquilinas e inquilinos que se manifestaron la noche de este miércoles en la Plaza Pringles. 

Vivimos con incertidumbre, es muy triste. Por el DNU, se me termina el contrato en junio y no sé qué voy a hacer”, dijo muy angustiada una de las decenas de inquilinas e inquilinos que se manifestaron la noche de este miércoles en la Plaza Pringles. Centenares de personas coparon la esquina de Paraguay y Córdoba para reclamar contra la derogación de la Ley de Alquileres.

No hay bolsillo que aguante y se está exigiendo que el ajuste lo paguen los inquilinos”, fustigó D’Orazio, a la vez que acompañó a las organizaciones sociales e inquilinas, gremios y vecinos autoconvocados que rechazaron el decreto 70/23 “generando que hoy los contratos de locación estén directamente ligados a la buena voluntad de las partes”, apuntó a Conclusión Ariel D’Orazio, coordinador del Consejo Asesor de Defensa de la Vivienda e Inquilinos en la Concejalía Popular: “Esto es entregar a los inquilinos a una negociación prácticamente imposible a la hora de lograr un contrato digno, en un esquema inflacionario terrible donde se exigen hoy contratos de locación de un año con actualizaciones trimestrales según índice inflacionario”.

Según el exfuncionario de la oficina municipal de Defensa del Consumidor, un tercio de la población de la ciudad de Rosario alquila: “Tenemos que hablar de aproximadamente 350 mil personas que habitan la ciudad a través de un alquiler. Con estas medidas estamos generando hacinamiento, un endeudamiento y morosidad muy grande, además de una imprevisibilidad futura insostenible, porque estamos hablando del techo de cientos de miles de familias”.

Sebastián Artola, titular de Inquilinos Agrupados dijo a este medio que “de avanzar esta medida en el tiempo, sería el retroceso más grande en materia de acceso en vivienda en alquiler desde la recuperación a la democracia” y profundizó: “Es la legalización de la ley de la selva y del vale todo. Los inquilinos se terminan de quedar sin derechos y las consecuencias van a ser gravísimas”.

“Nos estamos manifestando para que se escucha nuestra voz y para exigirle a los legisladores nacionales que frenen este DNU en el Congreso y a la poder judicial para que permita que avancen las medidas cautelares que presentamos desde el viernes pasado para que se declare la ilegalidad del decretazo”, dijo Artola.

Según el politólogo, desde la entrada en vigencia del decreto 70/23 el mercado inmobiliario “se encuentra totalmente desregulado”, por lo que “te pueden hacer contratos por dos o cuatro meses, por el valor y la moneda que ellos quieran y con una frecuencia de aumento que puede ser quincenal, mensual o cada dos meses. La situación va a ser crítica”.

Hoy en día, un inquilino deja en promedio del 50% de su sueldo sólo en pagar el alquiler”, estimó Artola, a lo cual se suma la escalada de los precios, de los combustibles, de las tarifas y de los servicios en general que ya de por sí se suma a la compleja situación económica con la cual los argentinos llegaron al cambio de ciclo político a comienzos del mes pasado: “Eso va a llevar a un agravamietno de la situación donde sufrimos una abruipta devaluación apenas asumió este gobierno que pulverizó el poder adquisitivo de los trabajadores”.

La movilización concentró desde las 20 a diferentes fuerzas vivas de la sociedad civil. Las banderas de Ciudad Futura flameaban mientras que las cacerolas de los vecinos autoconvocados sonaban alrededor de la bandera de Inquilinos Autoconvocados. Sobre la calle Córdoba, los militantes del sindicato de Luz y Fuerza y del gremio de trabajadores del correo hacían guardia a una banderola que se extendía frente a los autos cuando el semáforo les daba la luz roja: “La deuda es de los evasores de siempre”.

Los insultos e improperios aparecieron cuando una escuadra policial de cuatro motocicletas apareció en reiteradas oportunidades, primero por calle Córdoba y después por Paraguay en más de dos oportunidades en cada tramo. Claudia Indiviglia, titular del sindicato de Trabajadores Estatales (NOrTE), circundaba a los manifestantes encargados de las pancartas sobre la calle, mientras que Eduardo Delmonte conversaba con la ex diputada provincial y actual integrante del Frente Amplio por la Soberanía Mercedes Meier. A un costado, el concejal peronista Lisandro Cavatorta también acompañaba la manifestación.

Luisa, una inquilina que vive en el centro con su marido, contó a Conclusión que ambos son monotributistas vendedores de seguros: “Nunca me alcanzó para poder comprarme mi vivienda. Yo alquilo, además de mi casa, la oficina donde trabajo y encima me aumentaron un 110% el monotributo y también la nafta del auto con el que nos movemos con mi marido”, exclamó angustiada la vecina, que al querer comparar este momento histórico, tuvo que retroceder al Rodrigazo de 1975, momento en el que ella era muy chica: “Esto es peor que en el 2001, y eso que me agarró sin ahorros. Hoy tengo menos trabajo porque la gente está cuidando mucho el bolsillo, estoy viviendo al día. Nunca pensé que viviría una cosa así”.

Con estas medidas lo único que se hace es agudizar la crisis muy fuerte en un sector que no tiene techo propio y que cuando sale a alquilar no tiene ningún marco regulatorio del cual aferrarse”, sentenció D’Orazio.

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